“No hemos sufrido tanto como Francia, Reino Unido o Italia, donde el yihadismo ha ejecutado periodistas, pero están todavía latentes los casos de nuestros reporteros secuestrados en Siria”

Entrevista con Luís Menéndez, consejero del Comité Director de la Federación Europea de Periodistas (EFJ) y responsable de las Relaciones Internacionales de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) 

 

* México dispone de excelentes leyes de protección a los periodistas y a los medios, pero ni se cumplen ni se exigen.

 

* El asesinato de 34 compañeros en Mangindanao (Filipinas), en 2009, aún nos sigue helando la sangre.

 

MADRID, 05 DE AGOSTO DE 2016.  Tres años al frente del Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Periodistas (FIP)han incrementado la ya dilatada experiencia de Luís Menéndez (Ourense, 1959) en asuntos internacionales. Veterano periodista de viajes, conoce más de 80 países y habla cinco idiomas. Como documentalista, está especializado en el mundo anglosajón y en los países de habla portuguesa, y mantiene desde hace décadas estrechos vínculos con Latinoamérica. Desde 2008, es el responsable de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) para las Relaciones Internacionales, a su vez preside la Asociación de Periodistas de Santiago de Compostela, ciudad en la que reside.

 

El presente año 2016 está siendo decisivo para el posicionamiento de la FAPE a nivel externo, ya que a las convocatorias electorales de la FIP y la Federación Europea de Periodistas (FEP), en la que Menéndez es consejero del Comité Director, se unen los nuevos retos y amenazas a nivel global para la profesión.

 

POR NOELIA SOTO

 

-¿Cómo está posicionada la FAPE a nivel externo?

-Vamos a más. Si pensamos que hace unos años nuestra presencia no existía o era meramente testimonial, la situación ha cambiado diametralmente para bien. Nos cargamos de trabajo y ocupaciones, pero al fin se nos tiene en cuenta. Tenemos referentes históricos de compañeros que hicieron un esfuerzo increíble de voluntarismo en medio de mucha incomprensión y, a veces, hasta desdén por los asuntos internacionales.

Ahora las cosas son distintas, el entendimiento y la solidaridad son mucho mayores. Somos un equipo que trabaja coordinada, intensamente, sacrificando muchísimo tiempo personal. Y lo más importante: como organización más numerosa y representativa de los periodistas españoles, tenemos el consenso y apoyo de otras organizaciones y sindicatos. Por ello estoy muy agradecido a los compañeros de la Federación de Sindicatos de Periodistas, CCOO, UGT y ELA-Gizalan en Euzkadi, porque reconocen nuestra labor que apoyan con trabajo e iniciativas. Visualizar ante el exterior la unidad de los periodistas españoles es fundamental. Hay casos contrarios muy lamentables. He presenciado vergonzantes disputas en foros públicos, como líos internos entre organizaciones griegas, chipriotas o balcánicas. Los trapos sucios se lavan en casa.

 

-¿Qué resultados han conseguido y por qué decidió usted dejar la FIP y optar a la FEP?

Este año está siendo esencial. En la FAPE hemos conseguido consolidar y reforzar nuestros puestos en la FIP, la FEP y el Comité Internacional de Género. En los tres casos con mejores votaciones que en elecciones anteriores. Nuestro co-delegado (ya que lo compartimos con la FdS) en la FIP, el experto veterano en lides internacionales Paco Audije, fue en Angers (Francia) el candidato europeo más votado, con 189 sufragios. María Ángeles Samperio, una luchadora incansable de los derechos de los periodistas y por la igualdad, ha revalidado su puesto en el Comité Internacional de Género. En mi caso, permuté con Paco Audije el puesto de consejero de la FIP por la FEP. Forma parte de una estrategia que, estoy convencido, saldrá bien a medio plazo para nuestras posiciones. Mi reciente elección en Sarajevo (Bosnia-Herzegovina), en el Congreso Europeo, para formar parte del nuevo European Steering Committee, será un nuevo desafío.

Durante los tres próximos años trataré de aunar esfuerzos para que alemanes y nórdicos entiendan mejor a la Europa del sur. Hay una dicotomía peligrosa entre la visión a veces excesivamente contable y economicista por parte de ellos que choca con nuestro secular sentido de la solidaridad. Y no hablo sólo de dinero. Pero más allá de los cargos en la IFJ, EFJ y CdG están nuestras iniciativas en España que traspasaron fronteras, como las campañas contra las ruedas de prensa sin preguntas#nopressconferencewithoutquestion, contra el #stopworkforfree, a favor de los derechos de autor para los periodistas, de los consejos de redacción, o la ya famosa “Sin periodistas no hay periodismo, sin periodismo no hay democracia”, que llegó a América. Ahora estamos junto con la FEP en las de ·#journalismisnotacrime #setjournalistsfree, focalizadas en el gravísimo caso turco. Formamos parte del grupo de expertos del Broadcasting Expert Group (BREG) con análisis periódicos de los medios audiovisuales europeos.

 

-¿Qué retos se aproximan en los próximos tiempos para el periodismo?

Luís Menéndez en la misión de la FAPE en México

Externamente se valora muchísimo nuestra posición estratégica como país puente entre Latinoamérica, Europa y el Mundo Árabe. Necesitamos más relevancia en África y Extremo Oriente: Lo vamos a conseguir en los próximos años, estoy convencido.

Hoy hay muchos frentes que nos preocupan y ocupan. En el límite de Europa, en primer lugar, está el problema de Turquía que se agravó muchísimo después del fallido golpe de Estado del 15 de Julio. Las represalias están siendo indiscriminadas y el “sultán turco” no está dejando apenas voces críticas. Los datos, a día de hoy: más de 130 medios cerrados, 42 periodistas detenidos y 89 en proceso judicial con un pie en la cárcel. Amnisty International –con la que colaboramos- recuerda que más de 10.000 personas han sido detenidas y 45.000 han perdido su empleo. En los últimos meses he estado dos veces en Turquía e intenté visitar –acompañado de nuestros homólogos allí de las organizaciones de periodistas (la TGS y la TGC)- alguna cárcel donde son prisioneros “preventivos” docenas de compañeros. Fue imposible. Yo no dudo en calificar el régimen de Erdogán como una solapada dictadura islamista.

En todo el Este europeo la libertad de expresión corre riesgos serios. Comienza en Moscú y sigue por Kiev, Minsk, Varsovia o Budapest. Parece que los pueblos prefieren líderes fuertes que, tal vez bienintencionados al comienzo, acaban degenerando en autócratas y burlando la democracia. Son los casos de Vladimir Putin, Aleksandr Lukashenko o Viktor Orban. Las primeras víctimas: la dis

idencia y los medios de comunicación.

 

-Supongo que Latinoamérica ocupará un lugar especial en la estrategia exterior de la FAPE.

-Trabajamos, como imaginará, estrechamente con nuestros amigos latinoamericanos. Ellos depositan en nosotros, como latinos, españoles y europeos, una enorme confianza, que debemos saber administrar. El reciente convenio firm

ado entre la FAPE y la FEPALC (Federacion de Periodistas de America Latina y Caribe) es una buena muestra de ello. Con frecuencia nos piden, incluso, que ejerzamos de árbitros para sus disputas internas. Y apuntalamos sus campañas que, con nuestra firma, tienen un gran calado en sus países. Nuestra máxima preocupación es México, dond

e la impunidad se lleva por delante centenares de víctimas, como si de un país en guerra de tratase. Conocemos in situ bien el caso. La FAPE presentó un informe, transparente y durísimo a la vez, en la reunión internacional de la FIP en Londres el pasado año. Disponen de excelentes leyes, pero ni se cumplen ni se exigen. Peña Nieto nos aseguró que tomaría medidas pero el tiempo pasa y no vemos que se avance.

Algo semejante sucede en Guatemala, con el agravante de que las organizaciones de periodistas son muy débiles, casi inexistentes. Por supuesto estamos encima de la situación en Venezuela y muy a la expectativa de lo que pueda suceder en Cuba a partir del presente “deshielo”. En ambos países las autoridades apresan ciudadanos por “delitos de opinión”. Intolerable. Luego están los problemas –básicamente de índole laboral, aunque también de amenazas- de Argentina, Brasil, Perú o Colombia.

 

"Las primaveras árabes han dejado muchos daños colaterales y las autocracias derivadas de los movimientos revolucionarios –caso egipcio o yemení- se han ensañado con la prensa"

 

-Otro lugar próximo es el Magreb

Contamos siempre con el apoyo de los compañeros que capitanea el buen amigo marroquí Younes Majhed, vicepresidentesenior de la FIP. Las primaveras árabes han dejado muchos daños colaterales y las autocracias derivadas de los movimientos revolucionarios –caso egipcio o yemení- se han ensañado con la prensa. Ni que decir tiene que los países con conflictos bélicos (Irak, Siria, Afganistán) aportan crisis permanentes. No hemos sufrido tanto como Francia, Reino Unido o Italia, donde elyihadismo ha ejecutado periodistas, pero están todavía latentes los casos de nuestros reporteros secuestrados, felizmente liberados después de angustiosos meses de espera y negociación, por no comentar los lacerantes casos de José Couso y Julio Anguita Parrado, asesinados en la guerra de Irak.

Es verdad que tenemos menos presencia en el África Subsahariana y en la región Asia-Pacífico. Necesitamos más relevancia: lo vamos a conseguir. Pakistán es el lugar más problemático y el PFUJ (Sindicato Federal Pakistaní de Periodistas) sabe que nos tiene siempre a su lado, cada vez que hay un crimen o cualquier problema. No olvidamos, por último, un país tan lejano y tan próximo a la vez como Filipinas, que ostenta el triste récord de la mayor tragedia mundial contra los periodistas: El asesinato a sangre fría de 34 compañeros en Mangindanao, en 2009, aún nos sigue helando la sangre.

 

 

*Para más información o contacto con Luís Menéndez: Este enderezo de correo está a ser protexido dos robots de correo lixo. Precisa activar o JavaScript para velo.

 


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